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1950 - 2010

 

Muerte del presidente Kirchner

¡ Gracias por sacar a Argentina del 2001 !

¡ Gracias por pelear por los Derechos Humanos !

 

Hugo Rafael

Chávez Frías

1954 - 2013

 

Muerte del presidente Kirchner

¡ Gracias Libertador de la Patria Grande Latinoamericana por tu lucha !

 

NO A LOS ASESINATOS SISTEMÁTICOS DE LUCHADORES

 

NO A LA VIOLACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS

 

30.000 desaparecidos más Jorge Julio López

Mártires de la Patria

 

 

NO A LA TRATA, NO A LA PEDOFILIA, NO A LA VIOLENCIA DE GÉNERO

 

 

 

NO A LA CONTAMINACIÓN

 

¡ Ley anti sectas ya !

 

 

 

 

 

Derechos humanos

 

 

Argentina es un país que siempre defendió los derechos humanos. Está en su misma Constitución. Argentina es un país antimperialista: perdió grandes territorios del Virreinato del Río de la Plata, permitiendo la independencia de varias naciones sudamericanas. Argentina es un país cristiano con libertad de culto, multiracial y de puertas abiertas. Las guerras en las que tuvo que intervenir fueron defensivas: venció a las potencias mundiales del siglo XIX, España en la Guerra de Independencia y a Ingaterra y Francia que invadieron el país ( es célebre la batalla de la Vuelta de Obligado ). Venció a potencias regionales como Brasil y Paraguay ( este último invadió la provincia de Corrientes ). Todas estas guerras fueron justas y victoriosas, ninguna anexionista.

En el siglo XX Argentina sufrió el hacking de Inglaterra y Estados Unidos poniendo gobiernos títeres para sus intereses ( corrompieron a Roca hijo en el pacto Roca-Runciman - encargado de negocios británico -, intentaron asesinar a Lisandro de la Torre en el Senado - asesinaron a Bordabehere -, compitieron "electoralmente" al punto que una consigna fue Braden - embajador norteamericano - o Perón, produjeron el bombardeo de Buenos Aires el 16 de junio de 1955 - Estados Unidos repuso las espoletas de las bombas de la Marina que Perón había ordenado sacar -, para poner un gobierno títere, entrenaron en la tortura al gobierno títere del "Proceso", en la Escuela de las Américas con el cuento del comunismo - mataron peronistas, no comunistas -   y tuvieron varios gobiernos títere con el cuento del neoliberalismo - producto, la deuda externa ilegítima, uno de los mayores fraudes de la Historia -), etc., etc. etc..

Argentina cree en los derechos fundamentales del hombre desde su acto fundacional y aún antes con las luchas de Moreno, Belgrano, Monteagudo y Castelli. La Revolución de Mayo tiene inspiración en las ideas de libertad, igualdad y fraternidad ( tanto que estos preceptos están en su himno y sus símbolos: "ved el trono a la noble igualdad", el gorro frigio, etc. ). La Asamblea del Año XIII pretendió abolir la esclavitud ( hoy reintegrada en el trabajo esclavo del capitalismo ), los títulos de nobleza y toda otra forma del sistema de amos-esclavos que el imperio actual reedita.

La Declaración de la Independencia especifica que Argentina se declara independiente de España y "de toda otra nación extranjera"; ergo: los que abrieron la puerta del Fondo y permitieron el hacking son traidores a la Patria.

A pesar de todo eso, Argentina, cada vez que recobra parte del control, recupera la cordura, pues es un país cristiano donde el neonazismo anglosajón del asesinato en masa y la tortura no tienen cabida en la sociedad argentina. Muchos valientes lucharon, fueron perseguidos y murieron para recuperar el ser argentino y latinoamericano: Néstor Kirchner, monseñor Angelelli, Mujica, los monjes palotinos, las Madres de Plaza de Mayo, las Abuelas de Plaza de Mayo, Felipe Vallese ( el primer desaparecido ), Azucena Villaflor, Rodolfo Walsh, el general Juan José Valle, Julio Cortazar, el premio Nobel de la Paz, Pérez Esquivel, Eduardo Pimentel y tantos otros que sería imposible enumerar. En contrapartida a los genocidas que vendieron su Patria se los intenta juzgar con juicio justo, aún tardando 35 años: es la diferencia entre la civilización y la barbarie, entre el cristianismo y el demonismo de la tortura, entre la institución y la delincuencia.

 

A todos los patriotas desde Moreno a Kirchner, el homenaje del Pueblo Argentino.

 

 

PREMIO PIMENTEL DE DERECHOS HUMANOS

 

 

Eduardo Pimentel: Un hombre que vivió su pensamiento

23/08/2011 plazademayo.com

Por Paula Pimentel (@algohabredicho)

El 9 de agosto se cumplieron 27 años de la muerte de uno de los fundadores de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, Eduardo Pimentel. Hace 2 años, cuando se cumplieron los 25 años de su partida, lo homenajeamos en el Teatro San Martín.

 

Farinello y Eduardo Pimentel


“Alguien me dijo al entrar: ‘Acá hay toda gente buena’”, contó Pablo Pimentel durante la apertura del acto en homenaje a su padre, Eduardo Pimentel, a 25 años de su muerte, llevado a cabo el pasado 6 de agosto en el Centro Cultural General San Martín.
Es que Eduardo Pimentel no podía menos que convocar almas nobles y luchadoras durante y después de su muerte. “Eduardo armó una familia grande, con ocho hijos, nietos, bisnietos, pero también armó una familia social, de compromisos y valores, y se demuestra con la presencia de todos ustedes”, dijo Pablo a las alrededor de 200 personas que colmaron la sala. “Mi padre fue una luz que no se puede poner debajo de la mesa”, expresó su hija Graciela explicando el motivo de un homenaje con carácter público.

Nacido en San Fernando el 28 de octubre de 1923, Eduardo Pimentel, el mayor de tres hermanos, tuvo que trabajar desde los 15 años, luego de la temprana muerte de su padre. Formado en el esfuerzo por los logros, dedicó su vida a su familia, y a su gran familia, la humanidad.
En 1951 se casó con Mabel Zaffaroni, con quien tuvo 8 hijos. Desde donde Eduardo Pimentel estuviera, practicaba la militancia que le nacía desde dentro. En la década del ’50 vivía junto a su esposa y hasta el momento tres hijos en Mar del Plata, allí militaba en la Acción Católica y en la Democracia Cristiana.
En el año 1958 los Pimentel se mudaron a Ciudad Evita, un barrio recientemente construído, donde obtuvieron una casa gracias a un plan del Banco Hipotecario. “Los gobiernos militares desalojaban casas y por eso mi padre creó el Comité por la Familia; uno de sus temas era el territorio familiar como lugar de pertenencia”, recuerda Pablo Pimentel.

Luego del gobierno de Onganía, Pimentel comenzó a militar en el sector revolucionario cristiano. Con el Partido Intransigente formaron la Alianza Popular Revolucionaria. En las elecciones presidenciales de marzo del ’73 se presentó la fórmula Alende-Sueldo, que tuvo su correlato con Marcelo Arabolaza y Eduardo Pimentel en la provincia. La Alianza Popular Revolucionaria obtuvo el cuarto lugar.
El año 1975 fue el preámbulo del período más oscuro de la historia argentina. La Triple A (Alianza Anticomunista Argentina) había comenzado a desaparecer y torturar gente, bajo el mando directo de funcionarios del gobierno de Estela Martínez de Perón.
Ante esta situación, el 10 de diciembre de 1975, Pimentel junto a compañeros del Partido Comunista, socialistas, metodistas, judíos y católicos fundó la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH). Entre sus miembros fundadores estaban el Obispo Jaime de Nevares, Alfredo Bravo, Adolfo Pérez Esquivel, Alicia Moreau de Justo, Raúl Alfonsín, Oscar Allende, Emilio Mignone, Susana Pérez Gallart, Jorge Novak, Aldo Etchegoyen y Simón Lázara.

Pero la lucha que lo ocuparía hasta el final de su vida –y por la que Eduardo fue tildado de loco- comienza a fines de 1982 cuando a Ignacio Pimentel, uno de sus hijos menores, le tocó hacer el servicio militar obligatorio. En plena dictadura militar, Eduardo utilizó la patria potestad como su arma de lucha para negarse rotundamente a que su hijo, que había sido educado en el amor, aprenda el manejo de las armas. Ni bien se enteró de que Ignacio había sido sorteado para realizar el servicio militar, Pimentel le mandó una carta documento al entonces presidente de facto, General Bignone, diciendo que en ejercicio de la patria potestad de su hijo, no daba la autorización para que realizara el servicio militar. Pero la carta no tuvo respuesta.
“A Ignacio se lo llevaron los milicos en un coche. Lo seguimos hasta un cuartel, y ahí mi padre llamó a la prensa para anunciar que iniciaba una huelga de hambre. ‘Si no sale del cuartel no dejo la huelga’, decía. Y al final fue increíble, le pusieron ‘no apto’, fue el primer objetor de conciencia público. Y así se creó el Fosmo, Frente Opositor al Servicio Militar Obligatorio” relata Pablo.
El Fosmo luchó desde sus comienzos por la abolición del servicio militar, amparó a los jóvenes objetores de conciencia y a sus padres, formando un grupo de gente dispuesta a luchar hasta que sea necesario. No está de más recordar que el Fosmo no ha acabado su lucha, porque el servicio militar no fue abolido, sino que en 1994 se ha hecho voluntario, y no por ley, sino por decreto (978/95).

El 6 de agosto de 1984 el Fosmo realizó un acto frente al Congreso previo a la presentación del proyecto de ley para abolir el servicio militar obligatorio. La fecha fue elegida para rendir homenaje a las víctimas de Hiroshima y Nagasaki.
Todos los que estuvieron presentes ese día recuerdan el frío polar. “Hacía un frío terrible, estábamos en las escalinatas de los monumentos del Congreso, y Eduardo tenía una camisa, un pulóver, un ponchito y su clásica boina. Entonces le dije: ‘Eduardo, qué hacemos con este frío, nos morimos todos’ y el me dijo ‘pensá en los chicos, pensá en los chicos que se murieron de frío’. Cada vez que tengo un problema pienso en él y lo escucho decir, pensá en los chicos”, recordó María Teresa Slate, miembro del Fosmo.

Eduardo cerró el acto y ese mismo día se enfermó de neumonía. A los tres días, el 9 de agosto de 1984, falleció en su casa de Ciudad Evita. Tenía 60 años. A veces la muerte se adelanta. Pero Eduardo Pimentel había sembrado en tierras fértiles, por eso trascendió de manera que la muerte no pudo acabar con su tarea. Muchas personas que lo acompañaron en su camino tuvieron más tarde diferentes roles en el estado y ONG’s, y desde sus lugares llevaron a cabo las ideas de Eduardo.
Su mujer, Mabel Zaffaroni, contó que integraron el movimiento familiar cristiano, y manifestó que “es fundamental formar familia, porque es la primer célula de la sociedad, si la familia está sobre roca, como dice el evangelio, por más vendavales que soplen, no nos vamos a quebrar.”

Eduardo Pimentel consideraba a toda persona como su hermano, y siguiendo el legado de Simón Bolívar, fue su deseo el conformar una sola patria grande. En épocas de conflictos con Chile, se le ocurrió comenzar por los países vecinos y así se autodenominó el primer CHUAR, Chileno-Uruguayo-Argentino.
Su hijo Ignacio recordó: “Mi papá hablaba de hermanos, y eso incluía a todos, no sólo a los que estaban cerca de él. Al llegar la democracia me dijo: ‘va a llegar el momento de salir a defender los derechos humanos de los militares que van a estar presos, que sigan presos pero que estén humanamente presos’, un tipo que había luchado años por la justicia contra estos hombres que mataban, hay que tener la cabeza muy amplia para eso. ”

En 2005, por iniciativa de la actual Secretaria de Derechos Humanos de la Provincia, Sara Derotier de Cobacho, se creó por Decreto el Premio Provincial de Derechos Humanos “Eduardo Pimentel”, “que distingue a una personalidad o institución de reconocida trayectoria en el campo de los derechos humanos que de manera cotidiana y perseverante batallan por conseguir una sociedad más justa. El premio simboliza la lucha y la labor en defensa de los derechos humanos, como un reconocimiento del Estado hacia aquellos ciudadanos comprometidos en el trabajo de reconstrucción de los lazos sociales, en la lucha por la igualdad de derechos y oportunidades, y por el respeto a la integridad del ser humano y su identidad”. En el homenaje, Sara Derotier contó que el premio Eduardo Pimentel representa su agradecimiento por la enorme solidaridad de un hombre en tiempos de dictadura.

Estuvieron presentes en el homenaje: Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo línea fundadora, Sara Delotier de Cobacho, Secretaria de Derechos Humanos de la Provincia, Héctor Polino, ex diputado socialista, Luis Farinello, cura tercermundista, Aldo Etchegoyen, presidente honorario de la APDH y obispo de la iglesia metodista, Susana Pérez Gallart, miembro fundadora de APDH, Juan Manuel Peralta, ex senador nacional de Paraguay, el pastor Arturo Blatezky, Referente de Coordinación del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH) –del cual Eduardo fue fundador-, compañeros de la Democracia Cristiana, como Carlos Eroles y Alberto Aramouni, compañeros del Fosmo, como Alfredo Grande, Fernando Portillo, Eudoro Palacios, María Teresa Slate, Silvia Ortega, amigos, vecinos y familiares de Eduardo Pimentel.

Adolfo Pérez Esquivel, Padre Farinello, Eduardo Pimentel

PALABRAS DE AMIGOS Y COMPAÑEROS DURANTE EL HOMENAJE

Luis Farinello: “Eduardo fue de esas personas que te ayudan a ser bueno.”

Fernando Portillo: “Al servicio militar lo han suspendido por otro motivo, pero hubo diez años de siembra, de predicación, para convencer al país de que no éramos traidores, locos, vendepatrias y todo lo que nos dijeron, había que salir a la calle en el año ’82 (…) No ha terminado la lucha, el servicio militar está suspendido, no anulado”

Héctor Polino: “Lo de Pimentel fue una lucha heroica. Yo rescato su coherencia, su consecuencia, su ejemplo de vida.”

Nora Cortiñas: “Las madres acompañamos al Fosmo, porque nos daba terror que los chicos tengan que pasar por esos cuarteles del horror. Eduardo nos acompañó y ayudó mucho, teníamos casi la misma edad pero él era como un padre para nosotras.”

Juan Manuel Peralta: “Eduardo decía, política es arte, ciencia, virtud y habilidad para saber hacer el bien común.”

Alberto Aramouni: “Fue testimonio de vida. Quienes militamos con él sabíamos de sus convicciones, de sus ideales, y sabíamos que era un tipo santo, y en la actividad política estas cosas no suelen conocerse. Me inspiró para trabajar mientras fui diputado nacional y provincial en lo que a él le preocupaba, el derecho al territorio familiar y el déficit habitacional, el drama en las villas de emergencia.”

Silvia Ortega: “El servicio militar no se suspendió por Carrasco, se suspendió porque existió un Eduardo Pimentel que se plantó contra el.”

A lo largo del homenaje se leyó una carta adhesión del Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel: “Eduardo nunca bajó los brazos, le guiaba el amor al prójimo. Nos ha dejado su ejemplo, su entereza y alegría de sembrar la esperanza. Fue un hombre justo.”

 

Fuente: http://www.plazademayo.com/2011/08/eduardo-pimentel-un-hombre-que-vivio-su-pensamiento/

 

 

 

 

 

 

 

 

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